
La socialista Mª Eugenia Rufino Morales ha sido elegida esta mañana alcaldesa de Salobreña por mayoría absoluta en el Pleno de investidura celebrado en el Auditorio de la Villa. Un momento histórico, como ella misma ha definido, en el que ya expresaba el principal criterio que seguirá en los próximos cuatro años. “Aunque el pueblo me haya otorgado el poder no es autoridad, por ello devuelvo el poder al pueblo que es quién debe tenerlo siempre.”
A las 12 del mediodía se constituía la nueva Corporación del Ayuntamiento de Salobreña en un pleno celebrado en el Auditorio Municipal Martín Recuerda. Un acto solemne en el la socialista Mª Eugenia Rufino era elegida alcaldesa de la Villa con mayoría absoluta, con 9 concejales. El resto, hasta los 17 que la componen, está formada por 4 ediles del PP, 2 de IU, 1 del PA y 1 de Ahora Sí.

Dicha Corporación contará con una mayoría de mujeres, siendo además Mª Eugenia Rufino, la primera alcaldesa elegida por los ciudadanos en los últimos 25 años.
El acto de constitución, reglado por la Ley de Orgánica de régimen electoral, se ha sucedido según establece el protocolo, pero se ha visto alterado cuando la ya nueva alcaldesa ha cedido un turno de palabra al resto de portavoces, que han aprovechado para tender la mano y ofrecerse para trabajar juntos por el Municipio.
Además de este cambio, Rufino ha tenido también otros gestos simbólicos hacia el público que abarrotaba el Auditorio y hacia el resto de fuerzas políticas. Así, cuando le ha sido entregada la vara de mando, la ha colocado en posición horizontal sobre la mesa presidencial. “Con este gesto quiero trasladar que aunque el pueblo me otorgue el poder, no es autoridad; es otra forma de trabajar. Por ello eso devuelvo el poder al pueblo que es quién debe tenerlo siempre.
En su intervención, la nueva alcaldesa también ha querido mandar un mensaje de ilusión a todos los vecinos y al resto de partidos, afirmando que “lo que estoy haciendo es firmar un contrato con los ciudadanos, devolviendo al pueblo la confianza que nos ha otorgado en las urnas. “Salobreña, añadía, necesita que los políticos que nos dedicamos a nuestro pueblo estemos a la altura de los momentos difíciles que vivimos”.

Rufino también adelantaba cual va a ser su principal objetivo: ser alcaldesa de todos los salobreñeros, no solo de los que la han votado, asegurando que “ser alcaldesa de mi pueblo es el mayor orgullo que alguien puede tener y también una gran responsabilidad; por eso quiero estar a la altura y eso pasa por pensar en todos y cada unos de los vecinos, sin ningún color político”.
La alcaldesa por último, tras dar las gracias a su equipo y a la oposición, se centraba en los principales retos y problemas que tiene por delante y que pasan fundamentalmente por la generación empleo, mejorar la limpieza o el impulso del desarrollo urbanístico, siendo la transparencia y la gestión responsable de los recursos, decía, las premisas fundamentales de su nuevo mandato.
