De la mano de la Fundación que lleva el nombre del autor, Martín Recuerda volvió a los escenarios de su querida Granada en la tarde del pasado viernes 19 con la puesta en escena de su obra Los Átridas. De estar presente el autor, se hubiera sentido satisfecho y orgulloso por reestrenar esta obra sin lastre de censura alguna, en toda su crudeza y realismo, tal como la sintió y la escribió. Esta vez, sí pudo ser.
Aún con el inconveniente de coincidir con la apertura de una de las citas culturales de más enjundia y resonancia internacional como es el Festival de Música y Danza de Granada, el Grupo de Teatro de la Fundación Martín Recuerda atrajo hasta el teatro Isabel la Católica unas doscientas personas que vivieron con expectación y sobrecogimiento el realismo y la crudeza de las escenas de esta tragedia.
Este grupo de actores salobreñeros aficionados se sobrepuso al temor que suponía para ellos pisar las tablas de un escenario tan cualificado y dieron muestras de entereza y entrega en el desempeño de unos papeles dramáticos difíciles, de constantes cambios de ritmo y atmósferas, que conducen a la obra en una vorágine de enfrentamientos hacia un desenlace fatal, poco usual en el teatro actual, más propio de una tragedia griega. Reto que consiguieron alcanzar muy dignamente si tenemos en cuenta que para algunos de ellos era la primera vez que representaban.
Fue más el amor al teatro y a la figura de Martín Recuerda que la técnica refinada o el dominio profesional de la interpretación. Más la pasión y la entrega; más la verdad sentida humildemente defendiendo la tragedia de una familia marcada irremediablemente por los efectos de la Guerra Civil en los años difíciles de la década de los cuarenta del siglo pasado, años grises, de penurias, de recelos, … de imposible convivencia para quienes están estigmatizados por pertenecer al lado perdedor. Como si de un “TEU” provinciano se tratara. Teatro del pueblo hecho por el propio pueblo, como a Martín Recuerda le gustaba hacer en su etapa de director del TEU granadino. Todos ellos defendieron con dignidad su papel y consiguieron momentos de silencios profundos y sobrecogedores en un público espléndido que supo agradecer con elegancia el esfuerzo realizado, que no pretendía más que rescatar la figura y memoria de Martín Recuerda haciendo posible que su teatro esté presente en los teatros granadinos.
Con esta actividad, la Fundación -que tiene su sede en la localidad de Salobreña, donde vivió y quiso residir para siempre Martín Recuerda- pone fin a una etapa en la que su patronato ha estado presidido por el hasta hace unos días alcalde de la Villa salobreñera, Gonzalo Fernández Pulido, y que a partir de ahora presidirá la nueva alcaldesa María Eugenia Rufino Morales. Así mismo, su patronato renovará los representantes de los patronos institucionales Universidad de Granada y Diputación Provincial, todo ello como consecuencia de las pasadas elecciones universitarias y municipales.
